domingo, enero 12, 2020

Cartas al director

Estimado director
Yendo de peregrinación por Madrid a la catedral de la Almudena con unos amigos el pasado 31 de diciembre en acción de gracias por el año transcurrido, en un momento dado, nos cruzamos en un parque con un matrimonio que estaba con su bebe jugando cerca de un parque. 

El entretenimiento consistía en un pequeño coche deportivo teledirigido donde iba el niño y el padre llevando el cochecito de un lado para otro con los dos pulgares de la mano. La cara de los tres, padres con niño incluido era de aburrimiento absoluto: el nuevo juguete reducía al máximo cualquier riesgo para el bebe que no podía si quiera fijar la mirada en punto alguno de la realidad apetecido así como el esfuerzo de los padres por controlar a su niño que ya no tenían que seguirle por donde sus alocadas patitas pudieran sugerirle. El control y la reducción de posibles riesgos era casi absoluto, pero directamente proporcional al aburrimiento colectivo familiar.

Pensando un poco en esta imagen durante la peregrinación, caí en la cuenta de algo evidente a la cultura y tradición cristiana pero que está totalmente en entredicho por la mentalidad común actual. Dios jamás ha amado al ser humano bajo esta modalidad. Él ha asumido en este loco amor todo el riesgo de la libertad de sus hijos, dándonos en plenitud unas capacidades (talentos lo llama el evangelio) con los que ponernos en juego. 

Es verdad, que es una relación muchísimo más arriesgada, donde todo podría salir mal, donde el plan inicial, incluso el vínculo con nuestro creador pudiera llegar a deteriorarse hasta casi romperse y donde además se podría utilizar toda esa libertad para perturbar, incluso destruir, al prójimo. No hay mandos teledirigidos ni posibles atajos que valgan aquí. La libertad, y por tanto, la relación o el vínculo es 100% verdadero. Los riesgos también,

Tan es así, que luego en el precioso evangelio del último día del año que escuchamos  en la misa que hicimos al llegar de la peregrinación a la catedral en la cripta, el comienzo del evangelio de san Juan que describe de un modo precioso el comienzo de esta locura de Dios con su criatura dice: "Vino a su casa y los suyos no lo recibieron". 

Sin embargo, y junto con estas "reglas del juego" sin atajos ni mandos teledirigidos, existe un aliado permanente de Dios que el hombre, cualquiera que sea y haya hecho lo que haya hecho,  es incapaz de manipular: su corazón, lugar indeleble de los deseos más humanos de belleza, justicia, perdón, misericordia. 

Un comentario de instagram de la editorial Nuevo inicio dice: "Antes de cualquier consideración sobre nuestra urgente necesidad de volver a empezar de nuevo, es importante tener una conciencia clara de nuestra incapacidad para crear la realidad en la que pretendemos movernos. Ninguna estrategia es creadora...Porque esa realidad y ese deseo no lo generamos nosotros, tan pobres y fatigados. Esa realidad nos la encontramos dada, donada; igual que nuestra humanidad; igual que nuestro deseo. Un nuevo inicio solo puede ser un don. Un regalo que podemos acoger con el comienzo de cada día. Creo que ese sí sería un nuevo inicio."

En esta aventura de la vida podría parecer que entonces los cristianos parten con ventaja y en parte así es puesto que han recibido la conciencia de este don especial que les ha revelado el Padre, pero, a la vez, tienen mayor riesgo de desperdiciarlo, petrificándolo, terminando por convertirse en guías de museo, adoradores de cenizas, acabando esclavos de cierta autoreferencialidad y cultivando una espiritualidad de etiqueta. Un alma acostumbrada diría Peguy.

Es precioso empezar el año con esta conciencia de que el Señor nos quiere libres, arriesgando de nuevo en este nuevo año y poniendo en juego de nuevo todo lo que somos, fe incluida, sin miedos de perder lo que ya tenemos, lo que ya somos, lo que hemos ido descubriendo ya, las tradiciones de las que formamos parte. Dios nos da el 2020 para volver a apostarlo todo, con todas nuestras capacidades, virtudes y defectos, con todo nuestro corazón, con todo lo que somos. De nuevo y por entero como dice la parábola de los talentos

Que gusto de Señor este, qué intrépido y a la vez que ternura y amor por cada uno de nosotros. Nos toca lo más fácil: jugarnos por entero de nuevo fiándonos de su más pura esencia: Dios es misericordia.
Feliz Nuevo Inicio 2020
Chules de bocatas

jueves, diciembre 19, 2019

NAVIDAD 2019


domingo, febrero 11, 2018

        Es curioso que uno vaya a un agujero de mierda, con palabras de un ilustre presidente, un viernes x la noche, con toda la semana de trabajo a la espalda, con un frío del copetín, cargado el coche de mantas, ropa de invierno, tres mujericas de pueblo, dejas marido e hijos y vas al pie de una cruz donde unos amigos, q están como una chota, llevan cada viernes una fragoneta con comida preparada en la parroquia de Jorge, al quinto pimiento, donde los traficantes de la droga tienen su chiringuito montado para ganar millones a costa de vender veneno
       Allí ves zombies con corazón, que llevan una vida de mierda , que van en coches destartalados o en coches último modelo, a comprar su dosis y otros q directamente viven allí, mal viven....
      Ayer vino una pareja; ella de Madrid, de familia bien, él un búlgaro con ojos azules,  bonitos. Necesitaban cenar y algo de ropa de abrigo xq él, había perdido el bus de la campaña de frío r iba a tener que dormir en la calle. Ella rondaba los cuarenta, con carrera, ropa buena y un hijo arrebatado por los servicios sociales, preocupada x su amigo y el frío que iba a pasar. Ella sin problema xq tenía dónde ir, a su casa... Con sus pobres padres ya viejos.
     Buena chica, pero triste x tanta desgracia.
     Estaba sorprendida de que alguien se interesara x ellos, unos parias a los q nunca nadie miraba como a personas.
     Me pregunta si me volverá a ver y yo q sí, q suelo ir allí una vez al mes, pero q mejor q no viniera más xq no le viene bien. Venía a pillar pastillas para sustituir a otras q le dan los médicos,pero q no le gustan. "30euros me ha costado" y ya me he fumado una pipa... Y yo: ?mira, trata de curarte, hazlo x tu hijo, q está deseando verte" y ella: sí, es verdad, pero solo quiero Morirme xq nadie me quiere"
Qué tristeza cuando uno no tiene nada x lo q luchar.
Gracias a estos amigos locos x no dejar de llevar allí algo de humanidad


Navidad bocatas 2017


domingo, agosto 06, 2017

El alijo!!!!!


POLI BUENO, POLI MALO, LO IMPORTANTE ES QUE CACE RATONES...




El alijo está en....EL COCHE DE CHULES


viernes, junio 30, 2017

Bocatas y la rueda

Bocatas se puede definir como un grupo de amigos que desde hace ya más de 21 años (fundado en 1996) se dedica a repartir todas las tardes-noches de los viernes del año algo de comida, bebida y ropa a los pobres de Madrid. Desde hace 14 años en los poblados marginales de venta de droga a las afuera de Madrid: las Barranquillas antes y ahora Valdemingómez – Cañada Real.
La evolución de todos estos años ha hecho que con un buen puñado de toxicómanos haya nacido una amistad que les ha servido para salir de la droga y sobre todo resocializarse con mucha facilidad. Pasan de ser exdrogodependientes anónimos y casi molestos que nadie en las ciudades quiere ni estima, a tener un gran grupo de amigos, una gran familia que les da soporte, siendo el principal, aunque no el único, afectivo. Queda configurada de esta manera natural, la gran segunda pata de bocatas que es el acompañamiento y sostenimiento en la vida a los que antes estaban en el mundo más profundo de la marginación y la  delincuencia. En definitiva, pasan a ser personas marginadas y dedicadas a todo tipo de actividades ilegales y perniciosas para una ciudad a ciudadanos trabajadores, contentos y normales en sus actividades de ocio y tiempo libre. Muchas de ellas ofrecen su testimonio en colegios, universidades, etc.
Habiendo conocido de primera mano, desde la calle y los poblados el mundo de la droga, hemos caído en la cuenta que el sistema de recuperación del drogadicto le falta una gran pata para acabar de funcionar. Es verdad que, mal que bien, existen programas de casas y lugares de rehabilitación que se ocupan de las primeras y más urgentes  necesidades de deshabituación de las drogas, controles físicos, médicos y psicológicos e incluso de ir adquiriendo las habilidades sociales básicas: higiene, limpieza, convivencia en pisos, cocina, compra, busca de empleo, talleres, etc. Estos aspectos se cubren por las llamadas redes formales: asociaciones sostenidas por dinero público que se encargan de sacar al drogadicto del mundo marginal.
Pero existe una tarea que no está cubierta por las Administraciones públicas ni por las llamadas redes formales o profesionales. No porque no quieran, sino porque no pueden. Las redes profesionales y públicas no están hechas para cubrir las necesidades afectivas o de amistad que toda persona necesita para un correcto desenvolvimiento social y vital. Aquí entran las redes informales: familiares, antiguos amigos y bocatas.
En la mayoría de los casos, estas redes están totalmente deterioradas. Las familias no quieren saber nada, o incluso si existen, no pueden hacerse cargo de una carga económica y moral tan grande. Los amigos sólo existen los del entorno de la droga. Aquí bocatas es donde viene a aportar su grano de arena y la importancia vital que tiene dentro del mundo de la lucha contra la droga y la marginación.
Al ser un gran grupo de amigos, una extensa red, cada uno aporta su granito de arena: abogados que llevan causas penales de forma gratuita y desinteresada a los nuestros, parroquias que acogen en viviendas disponibles a los ex drogadictos, dentistas que hacen su trabajo de forma gratuita, psicólogos, empresarios que dan trabajos, y un gran número de jóvenes y familias que comparten el ocio y tiempo libre de la forma más natural y normal del mundo con esta gente, impulsando en ellos el gran cambio iniciado con la decisión de dejar el mundo de la droga.
Según nuestros datos, podríamos hablar que el 80% al menos de las personas que empieza algún proceso de deshabituación de la droga recae y vuelve al mundo de la droga. No conocemos ningún drogadicto durante todos estos más de 20 años que no haya dejado o intentado dejar la droga varias veces. Todos lo han intentado dejar, tan inhumano y duro es el infierno en el que se vive. Es lo que nosotros llamamos la rueda, haciendo alusión a la canción de los suaves “siempre igual”.
Hay que romper esta lógica YA. Los ex drogadictos que nos conocen y se hacen amigos de bocatas, el porcentaje cambia: el 95% deja las drogas de modo definitivo e incluso el 5% restante sigue teniendo contactos y amigos que le ayudan a sobrevivir cuando vuelven al mundo marginal ofreciéndoles constantes oportunidades de volver a empezar.
Desde la sencillez de una amistad ofrecida a los marginados de la ciudad, nos parece que esta frágil apariencia tiene una potencia increíble que, junto con los medios profesionales y técnicos de las administraciones públicas y entidades profesionales sociales y sanitarias  hacen que el método de recuperación de las personas marginadas sea íntegro, completo y eficaz.

Por eso sería estupendo que las administraciones públicas y las redes profesionales y formales del sector social de rehabilitación de drogadictos pudiera entablar contacto, relación de forma estable y apoyo material y económico con este tipo de redes informales tipo bocatas, pues se podrían invertir los porcentajes de éxito del objetivo común a todas ellas: la lucha contra la droga, la marginación y la delincuencia.

lunes, diciembre 19, 2016

NAVIDAD 2016