jueves, enero 10, 2008

domingo, noviembre 18, 2007

La victoria de Cristo es su pueblo que vive

A continuación el video de la salida del puente de todos los santos.
A primera vista, gente normal. Pero lo que se puede ver rascando un poco es gente extraordinaria que ama a niños extraños tanto como a los de su propia sangre, que cuida los amigos como si fueran de su familia, que ha venido hasta aqui después de un largo camino en la vida, buscando sin quedarse en el camino, que ha renunciado a riquezas, carreras profesionales prometedoras y comodidades antes de asimilarse al mundo y renunciar a su libertad viviendo materialmente muy por debajo de donde podrían estar, pero humanamente muy por encima de donde estarían, gente que no renuncia a que la fe se quede fuera de los negocios o del trabajo, gente generadora de belleza, gente en lucha para que el escepticismo o el cinismo no tenga la última palabra, gente dispuesta a renunciar a todo para irse de misión, gente que ama la Iglesia aun por encima de los malos ratos y sufrimientos que ha tenido que pasar y pasa por pertenecer a ella, gente cuya vida consiste exclusivamente en el servicio a este pueblo, gente con una corta historia a sus espaldas llena de sufrimiento y penalidades que no alberga duda alguna sobre la bondad de Dios dentro de la vida, grandes hacedores de obras que dan sus energías y vida para el mundo, dentro de un mundo que se mueve por la ley del interés propio y del miedo a perder.
En fin, otros estamos más distraídos un poco perdidos en las vanidades de este mundo pero también pertenecemos a esta nueva raza de hombres que constituye el pueblo cristiano.
Por eso, sin duda ninguna, la victoria de Cristo es YA este pueblo que vive.

miércoles, octubre 31, 2007

El universo

Música de Samuel Barber. Agnus dei

sábado, octubre 13, 2007

Inicio Curso bocatas 2007

As usual...

jueves, octubre 04, 2007

Inicio Curso bocatas. 7 Octubre. Finca del Moro

"Cuando uno tiene la posibilidad de tener una vida extraordinaria no debe quedársela para el solo"



martes, septiembre 04, 2007

Vacaciones Venecia 2007 2

width="425" height="350">

domingo, septiembre 02, 2007

VENECIA SUMMER 2007 I



TESTIMONIO NO PUBLICADO/INÉDITO
Para nosotros existen dos factores fundamentales para cualquier gesto católico. El primero es una amistad, una preferencia que se nos ha dado a varios amigos congregados estos últimos años alrededor de la caritativa bocatas. El segundo es la apertura al mundo, la invitación a participar de esa preferencia a cualquiera (por eso lo de católico) que tenga esta simpatía y atractivo por ella, porque es así como el rostro de Cristo se manifiesta al mundo.
La propuesta de irnos a Venecia nace con este gusto dentro de estar juntos los amigos y de abrir esta amistad a cualquiera.
Llegamos la semana anterior al Meeting más de cuarenta personas, no sólo de Madrid, también amigos catatalanes, canarios, y tanto gente de toda la vida como gente nueva recien conocida.
Sin duda ninguna la mayor sorpresa que se percibió desde el mismo martes noche cuando nos vimos todos, era ir viendo los rostros y la gente que íbamos a estar juntos unos días. Y así fueron todas las vacaciones. La sencillez de vivir juntos y seguir una propuesta sencillísima como era ver San Marcos, visitar un par de islas, o ir a Padua a ver las famosas pinturas de Gioto, comer juntos, los juegos en la playa del Lido de Venecia, celebrar la misa, etc, ha sido, sin duda, el mayor don de las vacaciones. El último día hicimos una cena en la terraza-azotea de la residencia universitaria donde nos alojamos, gracias a la familia Tiozo, con unas vistas de Venecia impresionantes, después unos cantos y pusimos el video del Giuss y la historia del movimiento que proyectó la TV italiana con ocasión del aniversario de la muerte del Giuss. Aquella noche era fácil, facílisimo reconocer la Presencia buena y amigable de Cristo entre nosotros, tanto por la intensisdad del video como del espectáculo de ver a los amigos montanto todo el gesto. Y es que cuando se ve una humanidad potente y sencilla es mucho más fácil reconocer a Cristo en acto.