bocatas es una caritativa que se lleva realizando desde 1996. Pero es mucho más que es eso: es una vida porque forma parte de la Iglesia, interesándose por todos los aspectos de la misma...
domingo, mayo 31, 2009
Himno bocatas
domingo, junio 08, 2008
Solo Dios es grande
El título del este post coincide con parte de la homilía del funeral del gran Rey Sol, Luis XIV.

Estimada Consejera:
Le escribo para hablarle de un amigo que está pasando por una mala época en su vida. Hace más de un año fue atropellado por un coche y salió mal parado: se ha quedado tetrapléjico. Este amigo mío tiene 19 años y se llama Pepe.
Es ahora cuando empieza a ser consciente de su enorme límite y de la situación en la que ha quedado para el resto de su vida.
No soy ningún experto en el tema de la atención a las personas con este tipo de problema, pero Pepe es mi amigo. Para nosotros la palabra amigo tiene un significado más allá del común, porque fue el mismo Cristo, Dios en la tierra, el que la utilizó más de una vez con sus más allegados, los discípulos.
Me atrevo a escribirle esta carta porque para Pepe puede suponer una gran ayuda poder trasladarse desde la residencia en la que está actualmente, a una residencia dentro de la ciudad de Madrid. De esta forma sus amigos, nosotros, podríamos verle con más frecuencia, pudiéndole ayudar así a hacer el camino que debe realizar, que no es otro que el camino de la vida, el mismo que nosotros mismos tenemos que afrontar.
Una acción conjugada de la administración, que ayuda a esta gente y a mucha otra en situación de necesidad, y de iniciativas privadas, que llegan a donde nunca podrá llegar la administración, es decir, a la satisfacción del afecto de las personas, sería ideal para éste y muchos otros casos. Nosotros mismos lo comprobamos también en una caritativa que desde hace más de trece años llevamos a cabo un grupo de amigos (y donde conocí a este chaval) todos los viernes por la tarde-noche en Madrid, en la que ofrecemos comida, bebida y algo de ropa a los yonquis que acuden al poblado marginal de Las Barranquillas a por su dosis diaria de droga. Porque la administración puede ayudar a mantener la higiene y la salud de esta gente, incluso a “limpiarla” de la droga, pero nunca podrá llegar al corazón de la persona, nivel donde se juegan las decisiones más importantes de la vida.
Mis amigos y yo le pedimos que estudien la posibilidad de poder trasladar a nuestro amigo Pepe a algún centro que exista en la ciudad de Madrid, posibilidad que su madre está intentando con todos sus medios sin conseguirlo hasta ahora.
No queremos que esta carta resulte reivindicativa, sino que exprese lo que decía un amigo: “El leproso tiene derecho a ser cuidado, pero no tiene derecho al beso de san Francisco; y sin embargo tiene necesidad de ello”.
SOLO DIOS ES GRANDE
jueves, enero 24, 2008
El arte de vivir
jueves, enero 10, 2008
domingo, noviembre 18, 2007
La victoria de Cristo es su pueblo que vive
A primera vista, gente normal. Pero lo que se puede ver rascando un poco es gente extraordinaria que ama a niños extraños tanto como a los de su propia sangre, que cuida los amigos como si fueran de su familia, que ha venido hasta aqui después de un largo camino en la vida, buscando sin quedarse en el camino, que ha renunciado a riquezas, carreras profesionales prometedoras y comodidades antes de asimilarse al mundo y renunciar a su libertad viviendo materialmente muy por debajo de donde podrían estar, pero humanamente muy por encima de donde estarían, gente que no renuncia a que la fe se quede fuera de los negocios o del trabajo, gente generadora de belleza, gente en lucha para que el escepticismo o el cinismo no tenga la última palabra, gente dispuesta a renunciar a todo para irse de misión, gente que ama la Iglesia aun por encima de los malos ratos y sufrimientos que ha tenido que pasar y pasa por pertenecer a ella, gente cuya vida consiste exclusivamente en el servicio a este pueblo, gente con una corta historia a sus espaldas llena de sufrimiento y penalidades que no alberga duda alguna sobre la bondad de Dios dentro de la vida, grandes hacedores de obras que dan sus energías y vida para el mundo, dentro de un mundo que se mueve por la ley del interés propio y del miedo a perder.
En fin, otros estamos más distraídos un poco perdidos en las vanidades de este mundo pero también pertenecemos a esta nueva raza de hombres que constituye el pueblo cristiano.
Por eso, sin duda ninguna, la victoria de Cristo es YA este pueblo que vive.
