¿Te gusta bocatas?

miércoles, enero 06, 2016


«In una società come questa non si può creare qualcosa di nuovo se non con la vita: non c’è struttura né organizzazione o iniziative che tengano. È solo una vita diversa e nuova che può rivoluzionare strutture, iniziative, rapporti, insomma tutto. E la vita è mia, irriducibilmente mia»
(«Movimento, “regola” di libertà», a cura di O. Grassi, CL Litterae communionis, n. 11, novembre 1978, p. 44)



De la Carta a Diogneto


"Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres. 

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho. 

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. 
(....)

Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo.El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. 
(...)

BOCATAS NAVIDAD 2015


lunes, diciembre 21, 2015

Entrevista Sando



domingo, septiembre 06, 2015

BOCATAS, PASIÓN POR EL HOMBRE - 2015

Vídeo realizado por JB (Juventud Bocatera) con motivo de la fiesta de Bocatas de junio de 2015

domingo, junio 28, 2015

sábado, diciembre 27, 2014

Navidad 2014


domingo, mayo 04, 2014

‘Bocatas’ que dan vida

La ONG Bocatas nació hace 18 años en los bajos de Azca, cerca del Santiago Bernabéu, en manos de tres amigos que comenzaron el reparto de bocadillos y prendas de ropa a indigentes y drogodependientes. En la actualidad, el proyecto continúa en la Cañada Real, donde sigue haciendo falta esta ayuda.


Javier Cabedo Figueredo / @javicabedo
10/01/2014




Como todos los viernes, los miembros de Bocatas se reúnen en torno a las 20:30 en la iglesia de Santo Tomás Apóstol. El ambiente es acogedor; entre bromas y coloquios se preparan para salir hacia Valdemingómez, lugar en el que desde hace años ofrecen comida, ropa y compañía.

Todo comenzó casi dos décadas atrás, cuando tres amigos de la facultad comenzaron a repartir comida en la zona del estadio Santiago Bernabéu. La sopa la hacían sus madres, el pan era de la panadería del barrio y el embutido del supermercado de un amigo.

Conforme se consolidaba su labor este grupo de jóvenes fue ganando adeptos y se
trasladó al poblado de Las Barranquillas. Poco después, comenzaron a obtener comida del banco de alimentos y gracias a “un pellizco" de la lotería cambiaron la furgoneta que tenían por otra mayor, acorde a la demanda del nuevo destino. Y la historia sigue: tras varios años ayudando a los habitantes del poblado madrileño, los jóvenes volvieron a tomar el volante de su furgoneta para trasladarse a su destino actual: la Cañada Real, Valdemingómez.

Al llegar, el lugar te golpea, especialmente si ha llovido. El barro, los charcos y el frío se suman a la oscuridad de la noche. El asfalto deja paso a los caminos de tierra y las farolas a la luz de las hogueras, en un lugar donde el alumbrado público no llega.

El reparto se lleva a cabo en la entrada del poblado, alejado del núcleo de casas, pero lo suficientemente cerca para que acudan andando las personas a quienes destinan su labor. Junto a la furgoneta en la que portan los alimentos colocan un mostrador. Para mitigar el efecto de la lluvia extienden una carpa. Un par de palets sirven de leña para hacer una hoguera que da luz y calor: los ingredientes básicos para crear un punto de reunión en el que entablar una conversación. Un leve olor a madera quemada impregna el lugar, mezclándose con el de la comida que los voluntarios preparan en un pequeño hornillo.

En unos instantes comienzan a llegar los drogodependientes en busca de arroz, harina, huevos y algo de ropa. La distribución es continua y se realiza en una fila ordenada. El agradecimiento de quienes reciben ayuda es evidente, en un clima sin prejuicios donde cualquiera que necesite ayuda es bienvenido.

A menudo algunos de los drogodependientes se sorprenden de que les den algo sin esperar nada a cambio, y la ausencia de intereses materiales y el afecto pululan por el entorno transformando el paisaje árido en un lugar agradable que les sirve de cobijo, y en ocasiones se convierte incluso en un fortín en el que atrincherarse para salir de la adicción.

“He vuelto a cogerle el gusto a la vida tras 10 años en la droga”

La humanidad y la empatía con quienes sufren por su dependencia de las drogas están muy presentes. El propósito es crear, mediante la compañía y el diálogo, una amistad que ayude a cubrir el vacío que generan estas sustancias.

De hecho, a lo largo de los 6 años de trabajo de Bocatas en la Cañada, varias personas han logrado abandonar la droga, gracias en parte a la ayuda y al apoyo de la organización. Uno de ellos es Jesús Gómez -conocido como Sandokan- que ha logrado reinsertarse completamente en la sociedad. "Gracias a Bocatas he vuelto a cogerle gusto a la vida, he vuelto a empezar a vivir". Tras 10 años en la droga ha conseguido abandonar la adicción y empezar de cero. Hoy, Gómez trabaja en un despacho de abogados y colabora activamente con la ONG que tanto le ha ayudado. "Es muy importante la compañía, más que la comida porque hace que te sientas persona. El éxito está en que van más allá de dar comida o ropa: buscan el lazo de amistad sin pedir nada a cambio, y esa generosidad se contagia". No obstante, la labor de Bocatas no pretende reinsertar a los drogadictos eso -como dicen los propios voluntarios- es un milagro. El objetivo es hacer todo lo posible para ayudar a sobrellevar la situación traumática en la que se encuentran.

En palabras de Sandokan "es muy difícil salir de la droga porque para conseguirlo hay que tocar fondo, y es muy difícil saber levantarse. Lo más importante es abandonar el pesimismo y aferrarte a tus amigos y a la gente que te quiere y llenar con actividades sanas el vacío de la droga, y en eso Bocatas ayuda muchísimo. Siempre que la sociedad vea que quieres salir, te ayudará"

Por otro lado, en muchas ocasiones la experiencia de acudir cada viernes para colaborar repartiendo alimentos y ropa se convierte en una parte fundamental de la vida de los voluntarios, y encuentran en este ejercicio una necesidad.

Como cuenta Jesús -apodado Chules-, uno de los fundadores, "te sirve de terapia a ti mismo porque te ayuda a relativizar los problemas y ves como algo banal las preocupaciones del día a día porque te das cuenta de que en realidad lo tienes todo". Explica que todas las actividades que llevan a cabo se hacen sin subvenciones ni préstamos: "El principio elemental es educar en la gratuidad, que es una experiencia maravillosa"

En conclusión: el activo no es tanto la comida, sino establecer un vínculo de amistad con un núcleo social aislado. El proyecto no aspira a erradicar la droga, pretende poner un granito de arena y tratar de escuchar a gente que se encuentra en situaciones desestructuradas. Como el cuento del pequeño colibrí, que mientras los elefantes y rinocerontes huían de la selva en llamas, se dirigió al río y cogió una gota en su pico; cuando le preguntaron si pretendía apagar el incendio con una gota contestó: “Yo voy a hacer mi parte.”



El texto y las imágenes publicados pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/Rpensamientocritico

miércoles, diciembre 25, 2013

FELIZ NAVIDAD


La lección del papa Francisco sobre el sentido de la Navidad

Julián Carrón
24/12/2013


Ante la urgencia cotidiana de vivir, que es común a todos y que parece anular cualquier esperanza, ¿tiene todavía algo que decir la Navidad? ¿Se trata tan sólo de un recuerdo que evoca buenos sentimientos, o es la noticia de un hecho capaz de incidir en la vida real?
«La razón de nuestra esperanza es esta: Dios está con nosotros. Pero hay algo aún más sorprendente. La presencia de Dios en medio de la humanidad no se realiza en un mundo ideal, idílico, sino en este mundo real. Él eligió habitar nuestra historia así como es, con todo el peso de sus límites y de sus dramas, para salvarnos, para levantarnos del polvo de nuestras miserias, de nuestras dificultades» (Francisco, Audiencia general, 18 diciembre 2013). Estos días me repito con frecuencia estas palabras del Santo Padre para prepararme para el gran acontecimiento de la Navidad.
¡Al Misterio le gusta desafiarnos constantemente «en este mundo real», sin titubear en las cosas que hace! Por eso Dios elige esas circunstancias que pueden mostrarnos mejor quién es Él y qué extraordinaria novedad puede generar en el mundo. Y esto debería alegrarnos a todos, porque significa entonces que no existe situación, momento de la vida o historia que le pueda impedir a Dios generar algo nuevo. ¿Y de qué modo nos desafía?

Mientras espera la Navidad, la Iglesia nos propone las grandes vicisitudes del pueblo de Israel, y nos muestra cómo interviene Dios en la hístoria. Por ejemplo, poniendo ante nosotros la historia de dos mujeres estériles, incapaces de tener hijos: una mujer de Sorá e Isabel (una será madre de Sansón, defensor del pueblo judío. y la otra de Juan el Bautista, precursor de Cristo; cf. Jueces 13,2-7.24-25a y Lucas 1,5-25). Son dos mujeres que no pueden "arreglar" las cosas de ningún modo: ninguna genialidad suya puede hacer que sean madres. Es imposible, es algo imposible para los hombres.
De este modo, el Señor quiere hacemos comprender que para Él todo es posible, y que por tanto es posible no desesperar. Nadie puede decir que esté abandonado, olvidado o condenado a la propia situación, encontrando en ella una justificación para dejar de 'esperar. No hay nada imposible para Uno que hace cosás como estas: hacer madres a dos mujeres estériles. Su maternidad imprevisible representa el mayor desafío para la razón y la libertad de cada uno.
No existe situación, relación o convivencia humana que no puedan cambiar. Y si alguien se ha resignado al pensar en su historia, el Señor desafía hoy de nuevo su falta de esperanza. «Tu ruego ha sido escuchado», le dice el ángel a Zacarías, «tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan». El evangelio lo define como un «alegre anuncio», porque nosotros no estamos condenados al escepticismo, y no estamos aplastados por el fracaso de todos nuestros intentos.
Y no solo existe la promesa. sino también su cumplimiento, ¡porque tendrá de verdad un hijo! Estos hechos anuncian a aquellos que conservan aunque sea una brízna de ternura por ellos mismos, que es posible cambiar, porque para Dios todo es posible. Él sólo necesita encontrar en nosotros una disponibilidad de corazón.

Si dejamos entrar esta potencia de Dios, nuestra vida, al igual que la de Zacarías, se llenará de alegría: «Tellenarás de alegría y gozo». Una alegría que no es solo para nosotros, sino que se nos da también para los demás: «Muchos se alegrarán de su nacimiento». Y esta alegría demuestra quién es Dios, quién actúa en medio de nosotros. Juan «estará lleno del Espíritu Santo» y empezará a cambiar lo que toca.
La liturgia de la Iglesia nos invjta también a mirar a otra mujer, esta vez virgen, de nombre María, a la que le sucede algo no menos misterioso que a las dos mujeres estériles: el acontecimiento de la Encarnación por obra del Espíritu Santo, al que María da su consentimiento, diciendo «sí». Con la Navidad, el Señor nos trae este anuncio alegre. Acogerlo o no depende de cada uno de nosotros, de nuestra disponibilidad sencilla a dejamos sorprender por Él, que nos alcanza constantemente con Su iniciativa aquí y ahora, «en este mundo real».
Si lo pedimos y nos mostramos disponibles a lo que el Señor va a hacer en medio de nosotros con la Navidad, muchos a nuestro alrededor se alegrarán de «nuestro» renacimiento. Esta novedad es lo único que podrá convencer a cada hombre de la credibilidad del anuncio cristiano que le ha alcanzado. Basta con pensar en cuántos hombres de toda cultura se alegran hoy, hasta sentirse desafiados como nunca, por la existencia de un hombre como el papa Francisco, en quien el Misterio ha encontrado un corazón disponible.
Julián Carrón es presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación